miércoles, 8 de abril de 2009

La gran caída

En los anales de la historia todavía se recuerda el tropezón carnavalero en una maceta de una calle del Pópulo del padre, que tanto dio por reír. Pero esto ha hecho más feliz a su familia: la caída del ombligo. Ese apéndice negruzco sujeto con las pinzas que se utilizan para cerrar la bolsa de patatas fritas o de cereales, se ha desprendido con éxito esta mañana. Así que ya podemos bañarlo, otra experiencia...

6 comentarios:

  1. Lo siento, se ha guardado dentro de un pañal sucio. Eso es un trozo de uña negra, revenía... ¿Qué quieres hacer con eso? Menudo pervertido como tito para mi hijo.

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  2. jajaja, el fetichista ombliguero...
    Pero también tú, papá gimnasio, ¡¡¡guardarlo en un pañal sucio!!!. Al menos le habrá hecho una foto antes, no??

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  3. Perdón, pero ¿podríais no utilizar la expresión "apéndice negruzco"?
    Algún amigo común podría sentirse confundido o no entender bien a qué os referís.

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  4. Humm, mezclar apéndices con cereales y patatas, !que mal gusto!, bien por Momo, faltaba alcohol en forma de cervecita. La falta de sueño empieza a afectar...

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