martes, 15 de junio de 2010

Pongamos que hablo de Madrid

Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, pero sí los parques, los museos, las calles llenas de gente interesante... estuvo Ulises este fin de semana. Tras un viaje en tren que, aunque ahora es 45 minutos más corto, a todos se nos hizo un poco largo, este pequeño viajero aprovechó estos días para visitar los puntos más emblemáticos de Madrid.


La lluvia y la segunda muela de Ulises impidió que fuéramos al zoo, pero a cambio ha descubierto una ciudad en la que lo mismo puedes ir a una librería gigante a comprar cuentos, que entrar en un edificio con plantas en la pared en la que un domador de sonidos actúa para los niños, o comer unas patatas fritas en un parque enorme junto a un lago en el que, además, hay marionetas.

Desde aquí los padres aprovechamos también para dar gracias a Paola y a Lola por ser nuestras perfectas anfitrionas; y a Ulises por un viaje de regreso que nos dejó atónitos de lo bien que se portó. Si sigues así, seguro que podemos dar la vuelta al mundo.


3 comentarios:

  1. Me alegra que lo disfrutarais. Lamento eso sí la lluvia, y no haberos podido enseñar mi versión de Madrid. Cuando Ulises sea un poco más mayor le llevaré al zoo y al parque de atracciones. En cuanto al viaje, ¡espero que en la ida no tuviera la culpa el pesado del tito!
    Un besito desde la primera capital que ha conocido a este personajillo.

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  2. Vaya, Ulises! Pasaste por Madrid y perdí la oportunidad de conocerte. La próxima vez que vengas (o que mi hijo me invite a ir a Cádiz) te prepararé unas buenas croquetas. Un beso

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  3. Como único seguidor de este blog (junto con alas gastadas, claro, aunque ella estará de acuerdo conmigo) exijo que los padres pongan una entrada con las notas del primer curso de Ulises.

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