El Carnaval nos ha mantenido apartados de este blog, y el Carnaval vuelve a unirnos. Aquí está Ulises en su traje de disco chino venido directamente del país mandarín (gracias, Alas Gastadas). El disco y los coloretes son cosecha casera. Esta vez ha disfrazado mucho más que cuando se vistió de té moruno: ha cantado Carnaval, carnaval; ha visto la cabalgata, y ha tirado serpentina. Además, ha logrado una foto con su ídolo carnavalesco:

Ah, y para los nostálgicos, aquí os dejo un regalito.
Qué te echaba de menos, lechoncillo. Gracias por la entrada, es genial. Pude disfrutar un rato del domingo de carnaval con este enano y doy fe de que cantaba la canción (y la completaba su padre). Pese a la fiebre del tito y el agotamiento manifiesto de los padres, a todos se nos pasan los males cuando vemos disfrutar a este enano.
ResponderEliminarUn fuerte a los papás y uno especial para Ulises.
Atención!! Ayer Ulises dijo su primer pocagra. Estábamos charlando con él, ahora que se muda de piso, y le dijo El Padre: "Vaya, Ulises, ahora dormirás en una cama de verdad, ya le puedes decir adiós a la cuna". Ulises, escuchándonos a medias como siempre, respondió riéndose y feliz: "A-cuna matataaaaa".
ResponderEliminarSin comentarios. De tal palo...
Qué gracia tiene mi niño! (el chico)
ResponderEliminarUlises ya no viven en Cádiz. Para mi es una mala noticia, no le tendré tan cerca y le veré menos, pero todos los titos le deseamos mucha suerte a él y a sus papás en esta nueva aventura, en una ciudad que todavía tiene que descubrir al que será en un futuro su hijo pródigo.
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